¿Existe la mamá perfecta?

 “Eso te pasa por no ponerte suéter” “Caca, hice caca de comer” “¿Qué hiciste todo el día?, de seguro estabas dormido como siempre” “Te doy hasta tres para que te sientes" "Cállate, pero dime, pero cállate” “Pásame ese, ese, ese que está a lado de ese”... 

Madres, qué haríamos sin ellas, y ni mencionemos si tienes hermanos, bajan a toda la corte celestial antes de llegar a tu nombre, pero a pesar de eso, nos duele cuando nos la recuerdan, ¿a poco no? 


En fin, este no es un loop como el que están acostumbrados, podríamos decir que es una evolución, una edición especial. Pero antes de continuar, quiero que le den play a “Te Vi” de Mon Laferte, no necesita explicación, cuando la escuchen sabrán el tema. 


Esto es más bien una dedicatoria, me gustaría hacer un poema pero la verdad no soy tan bueno para rimar, estoy nervioso queridos lectores pero vamos a darle pa’ delante. 


Esto podría empezar con un listado –bastante largo– sobre todas las cosas que podría reprochar. Por todas esas hojas de cuaderno arrancadas con fuerza solo porque no te gustaba como escribía, las veces que me exigías una nota perfecta, cuando me hacías repetir una y otra y otra vez el mismo párrafo porque no estaba respetando los tiempos de cada signo de puntuación o porque no entendías lo que estaba leyendo. 

Las veces que me paraste en seco porque no tolerabas todo lo que yo comentaba, aunque sabías que no era justo, pero me pedías prudencia. Las incalculables peleas que tuvimos –y tenemos– porque no logramos llegar a un punto medio. 

O por el simple hecho de que quieres más a mi hermano que a mí. 


Vaya, la lista puede ser eterna como bien lo mencionaba y quizás se nos iría la vida en cada una de ellas. Pero hoy, ya con unos cuantos añitos de más, puedo ver lo que de niño no lograba entender. Saber que no existe el manual de “mamá y papá perfecto”, sino que es algo que se va construyendo sobre la marcha; prueba y error. Con el corazón en una mano y en la otra el cinturón –jajaja bromi–. 


Sé que no ha sido sencillo para ti. Todos los días haces grandes esfuerzos, te desvelaste en todas las tareas; en ocasiones decías que ya estabas satisfecha de la comida pero sé que lo hacías para que pudiéramos llenarnos mi hermano y yo. 

El que tronaras los dedos en pensar una forma diferente de hacer el pollito y que no fuera siempre el mismo guiso. 

Sería muy poco creíble el decirte que entiendo tu cansancio porque no es así, sé que no duermes las horas que debes dormir, sé que a veces no te alimentas de la mejor forma y aún así, te tomaste el tiempo para poder siempre estar con nosotros. 


Gracias por nunca crearme una inseguridad al hablar, porque aunque yo sentía que me limitabas, la realidad es otra. Sé que de mi boca a veces salen muchas cosas desagradables pero también sé que gracias a tu apoyo, siempre defenderé lo que es justo, porque me enseñaste a soportar con hechos mis palabras y afrontar cuando algo no sale bien. 

Porque gracias a todas esas hojas arrancadas –una disculpa árboles– tengo letra bonita. Quizás creaste el concepto de perfeccionismo en mí, pero yo no lo veo como algo negativo, porque formaste a una persona que resuelve y no se queda con los brazos cruzados. 


Te agradezco el que siempre alimentaste mi imaginación, porque hoy en día hago lo que realmente amo, que es escribir. Y aunque no puedo prometer que dejaremos de pelear, lo que sí puedo decirte es que no quiero que me hagas falta nunca, quiero seguir discutiendo contigo, quiero seguir disfrutando de las series a tu lado. 


Te amo, mamá; espero que te sientas orgullosa, principalmente de ti, porque no sería quien soy, sin tu personalidad tan chingona. 


-Ellie M. 


🎵 Canción: Te vi Mon Laferte.


 https://youtu.be/WX-f_pbo5jc?si=rqxs9XSzu92ia2Zm


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